Este es un tema muy viejo y probablemente cuando se paso de disco de pasta a CD ROM se le bajo medio tono la tonalidad por eso esq la transcribo en G#m como la saque en un principio si quieren ustedes despues pasenla o la tonalidad que quieran :) Intro: e|------------ b|---4-----4-----2-----0-----0------- g|--4-4---4-4---1-1---1-1---0-0------ d|-6-----4-----3-----2-----1--------- a|------------ E|------------ De la noche a la mañana llega junto a mi ventana con su frio aliento otonial y se acuna en el cristal en un suave baile entre los brazos del aire sin saber como de gris la casa se vistio como el plomo el dia amanecio es tiempo de lluvias tiempo de amarse a media voz de oir denuevo el tic tac del reloj es tiempo de lluvias de vivir de beso en beso entre paredes de yeso y dejar los dias correr sin mañana y sin ayer porq no se acaba ni mi amor ni mi amada sin saber como de gris la casa se vistio como el plomo el dia amanecio es timepo de lluvias tiempo de amarse a media voz de oir denuevo el tic tac del reloj es tiempo de lluvias acercate ven y sientate.

Du même artiste

Secreta Mujer

Secreta Mujer

En Cualquier Lugar

En Cualquier Lugar

Una De Piratas

Una De Piratas

Historia Conocida

Historia Conocida

Desamor

Desamor

Menuda

Menuda

Algo Personal

Algo Personal

Si Me Matan, Bueno

Si Me Matan, Bueno

Para La Libertad

Para La Libertad

La Carmeta

La Carmeta

Couverture du livre Ultra intelligence

À propos de la chanson

La chanson évoque la douceur mélancolique des jours de pluie qui arrivent, apportant une atmosphère propice à l'intimité et à l'amour. Elle parle de moments partagés, où le temps semble s'arrêter, permettant de savourer chaque instant, loin des préoccupations d'hier et de demain. Le narrateur décrit comment la pluie transforme le paysage, comme un doux rappel de la beauté des émotions vécues à deux. Ce thème de la connexion amoureuse dans un cadre froid mais réconfortant résonne particulièrement à l’automne, période souvent liée à la nostalgie et à la réflexion. La chanson invite à prendre le temps de s’accorder à soi-même et à l'autre, dans un cadre qui sait se teinter de gris, tout en gardant une lueur d'espoir et de tendresse.