INTRO: >C Maldito seas Palermo Me tenés seco y enfermo Mal vestido y sin morfar Porque el vento los domingos Me patino con los pingos En el Hache Nacional Pa’ buscar al que no pierde Me atraganto con la verde Y me estudio el pedigré Y a pesar de la cartilla Largo yo en la ventanilla Todo el laburo del mes Berretines que tengo con los pingos Metejones de todos los domingos Por tu culpa me encuentro bien fané ¡Qué le voy a hacer así debe ser! Ilusiones del viejo y de la vieja Van quedando deshechas en la arena Por las patas de un tungo roncador ¡Qué le voy a hacer si soy jugador! Palermo cuna del reo Por tu culpa ando sin medio Sin honor ni dignidad Soy manguero y caradura Paso siempre mishiadura Por tu raza caballar Me arrastra más la perrera Más me tira una carrera Que una bonita mujer Como una boca pintada Me engrupe la colorada Cual si fuera su mishé Berretines que tengo con los pingos Metejones de todos los domingos Por tu culpa me encuentro bien fané ¡Qué le voy a hacer así debe ser! Ilusiones del viejo y de la vieja Van quedando deshechas en la arena Por las patas de un tungo roncador ¡Qué le voy a hacer si soy jugador!

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Couverture du livre Ultra intelligence

À propos de la chanson

Cette chanson évoque la passion dévorante pour les courses de chevaux, un univers qui tantôt élève, tantôt ruine. Le narrateur se décrit comme un joueur impénitent, adonné à sa passion au point d'en perdre tout : l'honneur, la dignité et même ses économies. Il se plaint des conséquences de cette addiction, qui détruit les rêves et espoirs, laissant place à des désillusions et à une vie marquée par des choix malheureux. Les dimanches sont rythmés par des paris et des pertes, et tout cela semble inévitable, comme un cycle dont il est conscient mais dont il ne peut s'échapper. Au fond, il se reconnaît dans cette fatalité et accepte son sort, malgré la souffrance qu'elle engendre.